
Una estrategia por capas
La planificación robusta combina eficiencia, mantenimiento, redes, almacenamiento, señales de inversión y transparencia. El orden de las medidas importa tanto como su contenido: primero se debe conocer la demanda y la capacidad existente, luego priorizar cuellos de botella.
- Mejorar datos y trazabilidad de supuestos.
- Reducir concentraciones innecesarias.
- Invertir en redes y flexibilidad operativa.
- Coordinar Nación, provincias y actores técnicos.
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